Quizá es un tema muy cotidiano para aquél que tenga un duelo por no defraudar a nadie, digo, ¿Quién no lo evita?, puedo apostar mi brazo a que no desearias desilusionar a tu madre...
Como dije, yo defraudé a alguien, y desde ese momento creo que me esforcé tanto por no volver a hacerlo, que dejé de ver que ahora lo hacía con mas frecuencia. Al fin soy libre de esa idea y puedo conllevar mejor las relaciones sociales, curioso que siendo alguien bastante autosuficiente, haya necesitado de una persona para hacerme ver eso... O mas bien, de sus lágrimas.Soy evidencia viviente de que si te centras en no defraudar a los demas, eventualmente lo harás... Ahora veo la solución a ese dilema:
"Es de humanos defraudar a todo el mundo, es de estúpidos defraudarse a si mismo"
Si no me dí a entender, esta bastante permitido defraudar a cualquier persona, pero si te defraudas a tí, si te permites mentirte, si corrompes tus ideales, ¿Quién puede confiar en tí?... Ni siquiera tú mismo. Por eso creo que al final, es mejor estar bien consigo mismo y después ver si puedes ayudar a los demas.
Me da calma saber que ahora camino por la senda que creo correcta, asi que compartiré una frase serena e inspirada, cito a mi hermano de otros padres, un hombre genial a mas no poder:
"El tiempo elimina las asperezas del alma y se las pone al cuerpo"
Bueno, me voy que tengo que seguir estudiando, hasta luego y saludos.
simple pero muy bonito
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